Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga
Músico pagado no toca bien.
No tengan miedo que yo estoy temblando.
Tu que no puedes, llévame a cuestas.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
No es nada, que del humo llora.
La manda del bueno no es de perder.
De los enemigos los menos.
Al viejo pelele, todo le duele.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Por el hilo sacaras el ovillo y por lo pasado lo no venido.
Por fiarse del perro, duerme el lobo en el pajar.
De padres bocois hijos cubetas.
Moneda ahorrada, moneda pagada.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
El árbol con demasiadas hojas no da siempre frutos sabrosos.
Amistad por interés hoy es y mañana no es.
Un perro sabe donde se tira comida.
El que nada debe nada teme.
Quien habla con argumentos, no grita ni hace aspavientos.
Abad avariento, por un bodigo pierde ciento.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
Septiembre, o seca las fuentes o se lleva los puentes.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
El día tiene ojos, la noche tiene oídos.
Lo que por agua viene por agua se va.
Perla brillante arrojada en la oscuridad.
Dame pan y dime tonto.
Las malas nuevas siempre son ciertas.
De ausente a muerto, no va un dedo.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Entre hermanos, si la prueba se gana o se pierde, da lo mismo.
No tengo gato, ni perro, ni velas en ese entierro.
Jugar a dos barajas.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
El burro busca al otro burro para rascarse.
El enano ve gigantes por todas partes.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Detrás de un hombre capaz hay siempre otro hombre capaz.
No necesito niguas para ser tishudo.
No valdees aguas desconocidas.
Peor es la moza de casar que de criar.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
De mercader a ladrón, un escalón.
Da Dios alas a la hormiga, para morir más aína.
Dos en pleito, para ellos es el daño y para otros el provecho.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.