Meterse en la boca del lobo.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Dádiva forzada no merece gracias.
El árbol no niega su sombra ni al leñador.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
Si no tienes un enemigo dentro, poco podrán hacer los enemigos de fuera.
Donde aprietan, no chorrea.
A la larga y a a la corta la mentira se descubre.
El ladrón no roba jamás una campana.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Escatimar y dar a putas.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Haz favores y harás traidores.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
Allá va la lengua do duele la muela.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Antes muerte que vergüenza.
La noche para pensar, el día para obrar.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Cada día trae su propio afán.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
Yo que callo, piedras apaño.
A mala venta, mala cuenta.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Sin penas, todas las cosas son buenas.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Hijos casados, trabajo doble.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
A mi amigo quiero por lo que de él espero.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.