Del agua derramada, ni la mitad aprovechada.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
En vida de matrimonio, ni soso ni salado.
Meterse en la boca del lobo.
Cuando se pierde el honor, va todo de mal en peor.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
A la larga y a a la corta la mentira se descubre.
De tus hijos solo esperes lo que con tu padre hicieres.
Si no tienes un enemigo dentro, poco podrán hacer los enemigos de fuera.
El ladrón no roba jamás una campana.
Falsos diamantes no engañan a nadie sino en pueblos grandes.
Dádiva forzada no merece gracias.
Gran tormenta mucho espanta, pero pronto pasa.
El mayor gusto, el vengar; la mayor gloria, el perdonar.
Donde aprietan, no chorrea.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Ni bonita que admire, ni fea que espante.
Un día es un día, y una paliza es un rato.
A perro colimbo, sartenazo en los hocicos
Humos de plata o belleza, se suben a la cabeza.
El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
Haz favores y harás traidores.
La casa la hace el hombre y el parentesco la mujer.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Nadie cante victoria aún cuando en el estribo esté.
Allá va la lengua do duele la muela.
La noche para pensar, el día para obrar.
Escatimar y dar a putas.
El que hambre tiene, con pan sueña.
Antes muerte que vergüenza.
Chico llorón, boca abajo y bofetón.
A camas honradas, no hay puertas cerradas.
Cada día trae su propio afán.
Hijos casados, trabajo doble.
Haz todo lo que puedas, lo demás déjaselo al destino.
A la mujer, búscala fina y limpia, que gorda y sucia ya se hará.
Padre menguado quien de unos hijos hace hijos y de otros entenados.
Cambio de costumes, par es de muerte.
A mala venta, mala cuenta.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
Yo que callo, piedras apaño.
¡A la mierda! (Fernando Fernan Gomez).
Sin penas, todas las cosas son buenas.
A quien enferma para morir, ningún remedio puede servir.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
El hambre viene sola, pero no se va sola.