Cada pleito lleva cuatro almas al infierno.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
Ayer putas y hoy comadres.
No tengas como vano el consejo del anciano.
Al asno a palos y a la mujer a regalos.
Ojo al parche.
Cuando ya el año caduca, le escuece el pavo la nuca.
Más vale fracasar en el intento que no intentar algo por temor al fracaso.
Dame pan y llámame perro.
Cada uno interpreta a su manera la música del cielo
¿Qué sabe el chancho de estrellas si nunca mira p'al cielo?.
Dar santo y bueno, pero del pan del ajeno.
Hábito malo, tarde es dejarlo.
Para librar a vuestros hijos de esos vicios y calamidades haced que desde niños se den a la virtud y trabajos.
Manantiales de salud son la higiene y la virtud.
En la cárcel y en la cama se conoce a los amigos.
Éste cree que vengo de arriar pijijes.
Cuesta poco prometer lo que jamás piensan ni pueden cumplir.
Es un loco quien su mal achaca a otro.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Comer y beber echa la casa a perder; dormir y holgar no la puede ganar.
El rostro es el espejo del alma.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Del favor nace el ingrato.
Año de hierba, año de mierda.
Los ladrones y los nabos no quieren ser ralos.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Díjole la zorra al busto, después de olerlo: tu cabeza es hermosa pero sin seso.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Con las piedras que me arrojan construyo mi hogar.
Las cosas lo que parecen.
Más vale una cuchara de suerte que una olla de sabiduría.
Mujer ventana, nunca Llega a casadera.
El placer puede fundarse en la ilusión, pero la felicidad reposa sobre la verdad
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Tronar como un arpa vieja.
Boda y cofradía, no es para cada día.
El blanco hielo de agua es mensajero
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
Las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.
Ni gazpacho añadido, ni mujer de otro marido.
Deja la h de ayer para hoy.
El amor y la fe, en las obras se ve.
Amagar y no dar es apuntar y no tirar.