Dichosos los ojos que te ven.
A fin de año, remienda tu paño.
Al amigo que no es cierto, con guiño de tuerto.
El comer y el rascar no quieren más que empezar.
Pedir al hombre veras es pedir al olmo peras.
Tu deseo bueno sea, para quien bien te desea.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Las deudas desaparecen tras la muerte del acreedor.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Como Marzo vuelva el rabo, ni queda pastor ni ganado.
Dádivas quebrantan peñas.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Madura apenas la mora, y el mirlo se la devora.
A donde fueres haz lo que vieres.
Año de hongos, año de nieve.
La vida es un gorro; unos se lo ponen, otros se lo quitan.
Quien quiere bueno y barato, demora buscando un rato.
Hermanos hay tanto por hacer!
Boca de miel y manos de hiel.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
El que no tiene con quien, con su mujer se acuesta.
Cuando hay frutas en la huerta, hay amigos en la puerta.
En las horas de trabajo, los amigos al carajo.
El que duerme con niños amanece mojado.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
O la bebes o la derramas.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Trabaja y no comerás paja.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
Muchos pocos hacen un mucho.
El río se llena con arroyos pequeños.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
El desperdicio, crea la necesidad. No desperdicies y no necesitarás.
El que vale para trasnochar no vale para madrugar.
Al músico viejo le queda el compás.
Mírate a ti mismo y entrarás en un abismo.
Indio comido, puesto al camino.
Mujer enferma, mujer eterna.
Quien convida al cantinero, o está borracho o no tiene dinero.
No hay escritor, por modesto que sea, que no piense en ser algo
Cuando de los cincuenta pases, no te cases.
Razones sacan razones.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico