No pica la abeja a quien en paz la deja.
Besos y abrazos no hacen muchachos.
Deprisa viene el mal, pero cojeando se va.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
El que vive prevenido, nunca sufre decepciones.
Ingratos hacen recatados.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
No olvides que la fortuna cambia como la luna.
No hay camino sin tropiezo.
Esfuerzo de vago, barriguera rota.
La necesidad al menesteroso le obliga a ser mentiroso.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Inflama más la comida que las musas
Más cura el tiempo que soles y vientos.
Quien prestó, perdió.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
Lentitud en prometer, seguridad en cumplir.
Toma casa con hogar y mujer que sepa hilar.
División y destrucción, hermanas gemelas son.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
Dios creó el tiempo, pero el hombre creó la prisa.
A este son, comen los del ron, ron.
Al loco y al toro, dale corro.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
El que presta un libro es tonto, y más tonto el que lo devuelve.
Guacharaca que come corozo, confianza tiene un su jopo.
En Noviembre el frío vuelve.
El diablo no es nunca tan feo como lo pintan
Hay un momento para cada cosa. Un día de viento no es adecuado para construir tejados.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
Cuanto más haces, menos mereces.
Si en verdad eres estrella, no te alumbres con tea.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
El muerto delante y la griteria atrás.
El lo que se pierde, se aprende.
Una huésped llega con diez bendiciones, come una y deja nueve.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
Si vas a morir, muere llenito.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
La vida es un juego.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Las treguas no son de demandar al tiempo de la muerte, ni de dar.