El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Las cosas se parecen a sus dueños.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Lo más tierno en este mundo, domina y vence a lo más duro.
Tal para cual.
El mal llama al mal.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
No saber una jota.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Más bien duerme el deudor que su acreedor.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
El cura de la aldea, por él venga lo que desea: que mucha gente se muera.
Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Casar y descasar, muy despacio se ha de pensar.
No seas mono, porque te bailan.
Si lo que vas a decir no es más bello que el silencio: no lo digas.
Cada cosa son dos cosas, cuando no son veinte cosas.
La vida pende de un hilo.
De las palabras, no el sonido sino el sentido.
Tu amigo tiene un amigo, y el amigo de tu amigo tiene otro amigo; por consiguiente, se discreto.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
El que asno se fue a Roma, asno se torna.
No hay mejor remiendo que el de la misma tela.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
El mandar no tiene par.
Donde hay hambre no hay pan duro.
A quien viene por donde no debiera venir, no viene a lo que dice.
Ojo por ojo y diente por diente.
La madrugada del caballero, al darle el sol en el trasero.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
La comprensión siempre llega más tarde.
La preocupación suele hacer que las cosas pequeñas proyecten grandes sombras.
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Nadie querría para sí.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Lo raro es caro.
Cacera y pesquera, a la vejez piojera.
Favorecer, es por norma perder.
Querer sanar es media salud.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Después que tu pan comí, te encontré en la calle y no te conocí.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Al perro, échale un hueso, y se amansará con eso.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
El hambre mató a pocos; la hartura a muchos.