Malo es el zamarro de espulgar, y el viejo de castigar.
Oro y jade por fuera y algodón podrido por dentro.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Dijo el muerto al degollado: "¡A fe que estás apañado!".
Niebla en el valle, labrador a la calle.
Por Navidad un paso de pájaro, por San Antonio [Abad] (patrón de la isla) un paso de demonio y por San Juan un paso de gigante.
Del hombre arraigado no te verás vengado.
¡Quien sabe cuántos enemigos tienes en torno a la mesa!.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
En las cuestas arriba quiero mi burro, que las cuestas abajo bien me las subo.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
El que nada tiene, nada vale.
Dar limosna no aligera la bolsa
El que ríe el último, ríe dos veces.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
El ruin buey, holgando se descuerna.
El amor es el principio del bien y del mal
Un amigo fiel es un firme amigo, y quien lo encuentra halla un tesoro
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
El silencio hiere más, que la palabra procaz.
A camino largo, paso corto. Para cansarse menos.
Guárdate de hombre que no habla, y de perro que no ladra.
Dos gorriones en una espiga hacen mala miga.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
Acójome a Dios que vale más que vos.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Los animales feroces no se matan nunca por placer. Solo el hombre lo hace
La vida es así, y el día es hoy.
No lleva ya vida honesta, la que con varios se acuesta.
El que tiene su cohombro, que se lo eche al hombro.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
El que esta arriba, no se acuerda del que esta abajo.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
Vino y mujer, te ponen al revés.
Más merezco; pero contigo me conformo.
Boda sin borracho tenla a milagro.
Poco y en paz, mucho se me haz.
A los pendejos ni Dios los quiere.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.
De padres muy cuerdos, hijos muy lerdos.
La liebre búscala en el cantón, y la puta en el mesón.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Incluso si conoces el camino, pregunta otra vez.