A la mesa y a la cama, a su hora honrada.
Dijo el gitano, pleitos te dé Dios, y los ganes.
Hacer de un camino, dos mandados.
No puedes guiar el viento, pero puedes cambiar la dirección de tus velas.
Lo ajeno place a nosotros y lo nuestro a otros.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Agrandado como alpargata de pichi.
Guagua que llora mama.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
Hurta y reparte, que es buen arte.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
Un "quizá" ni ata ni desata.
A ave de paso, cañazo.
Como mi llamamiento es alto, las obligaciones que me incumben también son fuertes, y me temo que en mi gobierno pueda haber deficiencias
Hacerle a uno la pascua.
El frío conoce al encuero.
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
El saber no ocupa lugar.
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Cuando canta el cuco, una hora llueve y otra hace enjuto.
Llave puesta, puerta abierta.
Bendito y alabado; que amanezco vestido y calzado.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Mientras la viuda llora, otros cantan en la boda.
Alabate pollo, que mañana te guisan.
El que se enamora no lo nota, pero al poco tiempo se vuelve idiota.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
De la risa al duelo un pelo.
Salir del fuego para caer a las brasas.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Al comprar caballos y al tomar mujer cierra los ojos y encomiéndate al Señor
Maderos hay que han dicha, maderos hay que no; de unos hacen santos, y de otros carbón.
Aquél es buen día, cuando la sartén chilla.
Desvestir un santo para vestir otro.
Al gorrino y al melón, calor.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
En Octubre, la oveja cubre.
El hombre que consigue ver las cosas pequeñas tiene la mirada limpia.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Consejos vendo y para mí no tengo.
La cabra va por la viña, como hace la madre hace la hija.
No hagas bien por el concejo, ni compres burro viejo.
Guarda y no prestes; porfía y no apuestes.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Cuernos que no ves, corazón que no siente.
El que rompe, paga.