No hay gato que no tenga uñas.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
Los yerros del médico encubre la tierra; los del rico la hacienda.
Nadar, nadar, y a la orilla ahogar.
Besugo de enero vale un carnero.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
La buena mula en el establo se vende.
Depende de cómo caigan las cartas
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
En donde menos se espera, sale el conejo en carrera.
Casa al hijo cuando quisieres y la hija cuando pudieres.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
De todas maneras, aguaderas.
En los nidos de antaño, no hay pájaros de hogaño.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
Precaverse contra un posible percance.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Gana tiene de otra cosa la doncella que retoza.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Más aburrido que mico recién cogido.
Uno puede llevar al caballo al agua, pero no lo puede hacer beber.
Una familia unida come del mismo plato.
A falta de reja, culo de oveja.
De lo que se come se cría.
Antes de ser un dragón, hay que sufrir como una hormiga
De valientes y tragones, están llenos los panteones.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
Más verga que el Trica programando.
La risa se oye a mayor distancia que el llanto.
De la nieve no sale más que agua
Si atendido hubiese el consejo de su padre, otro gallo le cantare.
Dinero de canto, se va rodando.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
En Santo Domingo de la Calzada, canto la gallina después de asada.
El yerro encelado, medio perdonado.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
El buen vino, en cristal fino; el peleón, en jarro o en porrón.
Pan, vino y carne, crían buena sangre.
Agrandado como alpargata de pichi.
Sabe más que los ratones colorados.
Ratón de campo, no lo caza el gato.
Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
Pájaro que huye, no hace daño.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
El que asno nace, asno se queda.