Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Cayendo el muerto y soltando el llanto.
De gran corazón; el sufrir y de gran seso, el oír.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Cada burro apechuga con su carga.
«Si en una noche negra una hormiga negra sube por una negra pared, Dios la está viendo».
Abájanse los adarves y álzanse los muladares.
La ciencia avanza a pasos, no a saltos
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Los esparragos de Abril, para mi; los de Mayo, para el amo y los de Junio, para el burro.
Dibujar una serpiente añadiéndole patas.
Muchas palabras verdades se dicen en broma.
Caballo manso, tira a malo; mujer coqueta tira a puta; hombre bueno tira a pendejo.
Del odio al amor hay solo un paso.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
Cuando siembres siembra trigo que chícharos hacen ruido.
Nos aburrimos porque nos divertimos demasiado
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Donde una cabeza grana, otra es vana.
Una madre de su hijo nunca se muerde hasta el hueso.
A mejor cazador se le va la paloma.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Tiene que ser muy duro el invierno cuando un lobo muerde a otro.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
El diablo, harto de carne, se metió a fraile.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
La mariposa al posarse sobre la rama teme romperla.
Al mal circo le crecen los enanos.
Con el buen sol, saca los cuernos el caracol.
Quien entre perros camina, fornica en cualquier esquina.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Se recuerdan los besos prometidos y se olvidan los besos recibidos
Más vale poco que nada.
Yantar sin vino, convite canino.
La flor caída no vuelve a la planta
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
De la risa al duelo un pelo.
A todo marrano le llega su diciembre.
El león, no es como lo pintan.
Cría cuervos y tendrás más.
Quien sabe, sabe.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Aunque callo, irse han los huéspedes y comeremos el gallo.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
Quien no puede dar en el asno, da en la albarda.
Aun conociéndolo, el cura y la mariposa caen en el fuego
Tan contenta va una gallina con un pollo como otra con ocho.
Ladra de noche para economizar perro.