El amigo de todos es fiel a ninguno.
Por San Raimundo, viene la golondrina del otro mundo.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
Quien ama a Beltrán ama a su can.
El que mata por los Santos, en el verano come cantos.
Todos los blancos tienen un reloj, pero jamás tienen tiempo.
Amor de amos, agua en cestos.
A gato escaldado una vez nomás lo atrapan.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Ni llueca eches que pollos saques.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Pájaro triguero, no entra en mi granero.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Al aprendiz sin pelo, jodelo.
Cada pez en su agua.
De saltamontes a chicharra poco marra.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Cuando canta la rana, buena semana.
Pájaro de la ultima cría, ni come ni pía.
Si un árbol cae, plantas otro.
No ser escaparate de nadie.
Sauquera en flor, perdigacho en amor.
Dios habla una lengua extranjera.
Quien duerme no coge liebre.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
La viuda rica, con un ojo llora y con el otro repica.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Como canta el abad responde el monaguillo.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Las palabras y las cerezas, unas asen de otras.
Los hijos del herrero no tienen miedo a las chispas.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
Por Santa Catalina, respigos y sardinas.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Beatas con devoción, las tocas bajas y el rabo ladrón.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Oveja chiquita siempre es corderita.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Paloma que vuela . . . a la cazuela.
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Cuando el gallo canta, la gente se levanta.
Cada arroyo tiene su fuente.
Puesto que el asno no come bien la paja, poca cebada.
Hija de vaca pintada, siempre sacará la mancha.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
Algunos tienen buena jaula, pero malos pájaros.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías