Veinte con sesenta, o sepultura o cornamenta.
Ir de trapillo.
El que da grandes cosas quiere a cambio grandes cosas
Los escándalos de familia no deben trascender para afuera.
Si hay miseria, que no se note
Un mes antes y otro después, es invierno de verdad, que es cuando llegan los dos hermanos, moquito y soplamanos.
El año que viene de suerte, la mujer pare los hijos de otro.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Durmió conmigo anoche o qué, que ya no saluda.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
Hacer de toda hierba un fardo.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Regala a la gata y te saltará a la cara.
Quien dice su secreto, de libre que era se hace siervo.
Palabra dicha, no tiene vuelta.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
No es quejido, sino que jode.
Mujer con toca, dos veces si.
El hombre que permanece en pie hace también el trabajo del hombre sentado
Mañana de niebla, tarde de paseo.
Fiate de Dios y no corras.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Las pinturas y las peleas míralas desde lejos.
Como buscar una aguja en un pajar.
Palabra suave llegar al alma sabe.
Más se queja quien caga en la manta que quien la lava.
Hacer una cosa en un avemaría.
Lo barato, sale caro.
El blanco hielo de agua es mensajero
No son las malas hierbas las que matan el trigo sino la negligencia del agricultor.
A la sombra del gitano, medra el villano.
Entre contar y cantar, lo primero has de procurar.
El amor es como el agua que no se seca.
El matrimonio es como el framboyán, primero vienen las flores y después vienen las vainas.
Perdona, antes de que el sol se ponga.
Mejore morir de estómago lleno que vivir con el vacío.
El que duerme con niños amanece mojado.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
La lengua, aunque no tiene huesos los quiebra.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
Hijos casados, duelos doblados.
Donde hubo pan migajas quedan.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Esperanza que consuela, que no muera.