No hay largo que no se incline, ni enano que no se empine.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Despistado como perro en cancha de bochas.
Sin viento no hay oleaje.
Cuando los ciegos guían, ¡ay de los que van detrás!.
Sin pito y sin flauta.
El que llora su mal, no lo remedia
De tales devociones, tales costurones.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
A la justicia y a la inquisición, chitón.
No saber una jota.
Los ojos se han hecho para ver, las manos para tocar.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
La religión está en el corazón, La religión es la poesía del corazón
Pascuas marzales, hambre y enfermedades.
Pan de ayer y vino de antaño, mantienen al hombre sano.
¿Por qué lanzarse al agua antes de que la barca haya naufragado?
El que ríe el último, ríe mejor.
Entre dos que se quieren con uno que coma basta [y ese que sea yo].
El valiente de palabras es muy ligero de pies.
Quien va a la bodega y no bebe, por beber se le cuenta.
Muerto es quien ya no jadea, y vivo es quien patalea.
Hablar por referencias es casi mentir.
Donde abunda la tonina, no hay tiburón.
El heroísmo consiste en aguantar un minuto más.
Mala boca, peces coma.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Los oídos no sirven de nada a un cerebro ciego.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Más que mil palabras inútiles, vale una sola que otorgue paz.
Pa' todo hay fetiche.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
A quien tiene malas pulgas, no le vayas con burlas.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Al desdén con el desdén.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
No quieras nunca buenos comienzos.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
Hasta el árbol más grande, se alimenta de lo que tiene abajo.
La venganza es un plato para tomar frío.
Rico que ha sido pobre, corazón de cobre.
Las más suaves angarillas, también matan las cosquillas.
Por muy manso que sea el oso, sigue siendo peligroso.
La suerte nunca da, solo presta.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Quien no se arriesga no conquista
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
Nunca es tarde si la dicha es buena.