Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Al pasar el río, vale más la cuerda que el trigo.
De tal árbol tal madera.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Si uno pierde los labios, tendrá los dientes fríos.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
El que de ilusiones vive, de desengaños perece.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Si camina de noche y pica, en el corazón siente una cosita.
Échate este trompo a la uña.
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Patada de yegua no duele.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
Una mano no aplaude. Dos manos si.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
Planta eucaliptos para ti, piñeiros para os fillos e carballos para os netos. Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
Quien fía su mujer a un amigo, en la frente le saldrá el castigo.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Risa liviana, cabeza vana.
Donde pone el ojo, pone la bala.
El que a la tienda va y viene, dos casas mantiene.
Los difuntos, todos juntos.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Rostro de horno, piernas de río y tetas de frío.
El trigo y la mujer a la candela parecen bien.
En lugar de señorío, no hagas tu nido.
Algunos buscan la felicidad. Otros la crean.
Hay que comer del ala para comer de la pechuga.
Hablar hasta por los codos.
Amigo viejo, tocino y vino añejo.
Bailo bien, y echáisme del corro.
Amor con hambre, no dura.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
De necios es huir de consejos.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Naipes, mujeres y vino, sacan al hombre de tino y lo llevan por el mal camino.
Que nadie le diga lo que tiene que hacer a alguien que ya ha decidido cuál debe ser su destino.
Luna en creciente, cuernos a Oriente.
Si el cura se resfría, hasta el monaguillo tose.
Se van con quien, las cartas y las mujeres.
Cuando llueve y hace frío , hace la vieja su vestido.
En el paisaje de primavera, no hay mejor ni peor. Las ramas que florecen crecen naturalmente, algunas mucho, algunas poco.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.