Cuando el tabernero vende la bota, o sabe a la pez o esta rota.
Dale Juana con la canasta (cuando alguien insiste mucho con un tema en particular)
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
A quien tiene abejas, nunca le falta un buen postre en la mesa.
El que siembra maíz, que se coma su pinole.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Caldera observada no hierve jamás.
No enturbies aguas que hayas de beber.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Los árboles más viejos dan los frutos más dulces.
Golondrina que alto vuela, no teme que llueva.
Completar (uno) el número de flautistas sin saber tocar la flauta.
Ojos que no pueden ver, de vidrio tienen que ser.
Campo florido, campo perdido.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Al alcornoque no hay palo que le toque, sino la encina, que le quiebra la costilla.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
Un muerto abre los ojos al vivo.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
Salud perdida, salud gemida.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
No hay invierno sin nieve, no hay primavera sin sol y no hay felicidad sin compañía.
Quien lo comió aquél lo escote.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
Tretas y tetas pueden más que letras.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
No hay gallina ponedora, que ponga un huevo cada hora.
El ladrón no roba jamás una campana.
La mujer, el caballo y la pistola no se prestan.
A por ellos, que son pocos y cobardes.
Es mucho collar para tan poco perro.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Cabra coja, no tenga fiesta.
Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Ningún burro se queda calvo.
Mientras mi vecina sea boba, ¿quién me manda comprar escoba?.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Una palabra bondadosa puede calentar tres meses de invierno.
Dios da, nunca vende.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Amor viejo, pena pero no muere.