Comer, besar y rascar, es solamente empezar.
En Peñaflor de Hornija, puta la madre y puta la hija.
Se puede esconder el fuego, pero ¿Qué se hace con el humo?
Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Hablar más que lora mojada.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
El que tenga un hijo majadero, que lo ponga campanero.
La ocasión asirla por el guedejón.
Campo abandonado, fuego proclamado.
El que las sabe, las tañe.
La buena lectura, alivia la tristura.
Comer uva y cagar racimo.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Dios da pan a los que no tienen dientes.
¿Qué hemos de hacer?. Descansar y tornar a beber.
Donde pan comes migas quedan.
Cabellos y cantar, no es buen ajuar.
Alegría y tristeza muerte acarrean.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Coma y beba con sus amigos pero no negocie con ellos.
Del dicho al hecho hay largo trecho.
Cuentas claras conservan amistades.
Quien fue primero, la gallina o el huevo.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
El más fuerte teme a la muerte.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
Cague la espina quien se comió la sardina.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
La amistad y el amor, dos bellas mentiras son.
Tantos días pasan de enero, tantos ajos pierde el ajero.
Quien en tiempo huye en tiempo acude.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Enero y Febrero hinchan el granero, con su hielo y su aguacero.
La posteridad solo te pertenece cuando tus nietos juegan en tu puerta.
No puedes poner maíz en una canasta con huecos.
No le llames trigo hasta que esté en el silo.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Un copo de nieve nunca cae en el lugar equivocado.
Dos tetas tienen más fuerza que una yunta de bueyes.
El ladrón empieza robando un alfiler y llega a robar un imperio
Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid. (Frase utilizada para utilizar un pretexto para dar varias opciones).
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Solo los pies del viajero saben el camino.
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.