¡Oh, si volasen las horas del pesar como las del placer suelen volar!.
Date un pellizco y conocerás el dolor del amigo
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Joven, guapa, con dinero y a mi puerta viene a llamar, ¡trampalantrán!.
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.
Las tumbas se abren a cada instante y se cierran para siempre.
Haz buena harina y no toques bocina.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Ten cuidado que un perro negro no se meta en medio
Felicidad y cristal: ¡cuán fácilmente se quiebran!
El vencido, vencido, y el vencedor, perdido.
En casa pobre, pocos cuentos.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Río cruzado, santo olvidado.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Dichosos los ojos que te ven.
Mujer, no seas boba y no se te acabe el pan de la boda.
Mujer enferma, mujer eterna.
El mono sabe el palo al que trepa.
Dar una de cal y otra de arena.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Más vale tender la mano que el cuello.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
Cuando te vayas a casar, manda a los amigos a otro lugar.
Buen corazón vence mala andanza.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Una belleza sin gracia es un anzuelo sin cebo
Como suena a copla, tu me la soplas.
Las grandes cargas están hechas de pequeños puñados.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
Madre dispuesta, hija vaga.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
Lluvia y sol, fiesta de caracol.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
El que se fue y regreso, su nido ocupado hallo.
El muerto es del mar cuando la tierra lejos está.
La burla, para quien le gusta.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
La sal y los consejos solo se dan a quien los pide
La buena lectura, alivia la tristura.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
Un beso es como beber agua salada, bebe y tu sed aumentará
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Maldición de burro, al cielo no llega; en las vigas de la cuadra se queda.
Para uno que madruga otro que no duerme.
De cuentos suele irse a chismes.