Cruz y raya, para que me vaya.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
Más verga que el Trica programando.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Quien da no debe acordarse; quien recibe no debe olvidar nunca
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
No hay novia fea ni muerto rico.
El vino y la mujer se burlan del saber.
La Luna cercada, de lluvias cargada.
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
Pollo nuevo y vino anejo, hacen mozo al hombre viejo.
Boca de miel y manos de hiel.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Los bellos caminos no llevan lejos.
La belleza siempre tiene razón
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Propagación mear no espuma.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
Rosquilla de monja, fanega de trigo.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
La muerte hace reflexionar.
Casa con una sola puerta, el amo alerta.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
La vida es para una generación; un buen nombre, para siempre.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
Los vicios no necesitan maestro.
No tengáis en cuenta lo que vuestro corazón dice sobre la almohada
El mejor perro, el de casa; la mejor mujer, la del vecino.
De los celos, se engendran los cuernos.
Mujer precavida vale por dos.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Como turco en la neblina.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Te conozco mascarita
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
El que se casa fuera, o la trae o la lleva.
Yo digo que llueve, pero no que diluvia
Soñaba el ciego que veía y soñaba lo que quería.
En este mundo jodido el hijo regaña al padre y la mujer al marido.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Deja que tu ira se ponga con el sol y asegúrate que no vuelve a amanecer la mañana siguiente.
Mujer Besada mujer ganada.
A cada uno le parece pesada su propia cruz.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad