El amo no siempre tiene razón, pero es el amo.
Lo único que aumenta cuando lo das a otros es el amor.
Niña, no te desesperes, que el que ha de ser para tu, ni se casa ni se muere.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Tentar la huevera a las gallinas
Cuando hay un sitio en el corazón, lo hay en la casa.
A los quince, los que quise; a los veinte, con el que diga la gente; a los treinta, el primero que se presenta.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
De tales devociones, tales costurones.
No hay mejor vecina que tu cocina.
Quien no se arriesga no conquista
De tarde madrugar y tarde casar, arrepentirte has.
Mira antes de saltar.
Alábate cesto, que venderte quiero.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Clérigos, frailes y pardales, son malas aves.
Más raro que perro verde
Corazón apasionado no sufre ser aconsejado.
Si al mediodia el rey dice que es de noche, tú contempla las estrellas.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Amo de muchos gañanes, todos para él truhanes.
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Si el mozo supiese y el viejo pudiese, no habría cosa que no se hiciese.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.
Novia para siempre, mujer para nunca.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Quien tiene prisa en el amor tiene prisa en el odio
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Comida gustosa: un poquito de cada cosa.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
Cenas, y penas, y Madalenas, y soles, matan a los hombres.
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Razonar para reñir, es cosa de reír.
El que se acuesta con niños, se levanta meado.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Los celos son el amor propio de la carne
Escuchar cientos veces; ponderar mil veces; hablar una vez.
El ídolo adulado pronto ennegrece
Ninguna buena historia se gasta, por muchas veces que se cuente.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Con azúcar o miel, todo sale bien.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Esposa mojada, esposa afortunada
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
La mujer de un hombre sospechoso tiene cuarenta hombres como esposos
Mi marido va a la mar, chirlos mirlos va a buscar.