En aguas donde hay piraña, muy pendejo quien se baña.
El que siembra tormentas recoge tempestades.
De mercader a ladrón, un escalón.
A quien en su casa era un diablo, cuando se ausenta, tiénenlo por santo.
El más fuerte teme a la muerte.
Otro día amanecerá y buen tiempo hará.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
Metí gallo en mi gallinero, hízose mi hijo y mi heredero.
Guay del malo y de su día malo.
Mete al gato en el garbanzal, que él dirá la verdad.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Si culo veo, de culo me da deseo.
Enójate pero no pegues.
Bienes y males, a la cara salen.
Camisa y toca negra no sacan al ánima de pena.
Gran riqueza cien quebraderos de cabeza.
Siempre la cuba huele a la uva.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
No te fíes del sol del invierno.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
Dale con que la abuela fuma.
Trata a la Tierra y a todo lo que hay en ella con respeto.
Como te presentes, así te mirara la gente.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Para seguir el sendero, mira al maestro, sigue al maestro, camina con el maestro, ve con el maestro, llegarás a ser maestro.
Nunca falta de que reírse.
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
Se tapaba Maricuela y se dejaba al culo fuera.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
La risa va por barrios.
Solo deja para los demás lo que no quieras hacer tú mismo.
Para San Matías se igualan las noches con los días.
No se bañaba y se bañó, su mujer se lo pidió.
Mira después el bienestar del cuerpo y la mente.
Dios da a cada hombre un gran predio: el tiempo.
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
Peixe con ollos, á caixa. Pez con ojos, a la caja.
En buen año y malo ten tu vientre regalado.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Dar consejo es virtud de segundo orden.
Nunca faltan rogadores para mitigar las penas.
La mentira y la torta, debe ser gorda.
Estudia y no serás cuando crecido, el juguete vulgar de las pasiones, ni el esclavo servil de los tiranos (Abel Vera Simbort)
El perro en la perrera se rasca las pulgas; el perro que caza no las siente.