El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
El hombre más feliz es aquel que proporciona felicidad a los demás con un poco de arroz
Obrar mucho, y hablar poco; que lo demás es de loco.
Si no sabes sonreír, no pongas tienda. (Confucio).
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
Se amigo de ti mismo y lo serán los demás.
No lastimes a los demás con lo que te causa dolor a ti mismo.
Quién mucho come, mucho bebe; y quién mucho bebe, mucho duerme, poco lee, poco sabe y poco vale.
Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
Tratar (uno) a los demás tal como lo tratan.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás