A río crecido, sentarse en la orilla.
Tan rápido como un chisme.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Le dieron gato por liebre.
Hombre sabio, de sayas no hace caso.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
En cada tierra su uso, y en cada casa su costumbre.
Navegar contra el viento es perder el tiempo.
La muerte no suele avisar, cuando menos lo piensas, ahí está.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Avaricia de tío, hacha de sobrino.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
La oveja separada de su grupo es capturada por el lobo.
La tradición y los platos se hicieron para romperse.
Quién come para vivir, se alimenta; quién vive para comer revienta.
El que está a las duras, está a las maduras.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
El que mucho escoge poco coge.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
No hay bien que dure, ni mal que no se acabe.
Nieve de Octubre, nieve para cinco meses.
El que paga mal, paga dos veces.
La lengua es el castigo del cuerpo.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
Solo me queda concluir en que, cada día que pasa, estás más cercana nuestra muerte, por eso vivamos cada día con intensidad como si fuese el último.
Un muerto abre los ojos al vivo.
Busca pan para Mayo y leña para Abril y échate a dormir.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
La soga se rompe por lo más fino.
La vida es un misterio, desvelalo.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Dios no cumple antojos, ni endereza jorobados.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
Mano de hierro en guante de seda.
Quien va despacio y con tiento, hace dos cosas a un tiempo.
El que poco pide, poco merece.
De Gumiel de Izán, ni hombres ni pan.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
En gran casa, gran gasto se amasa.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
A la hija mala, dineros y casalla.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Errar es humano.