Ausentes y muertos, nadie se acuerda de ellos.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
Son nones y no llegan a tres.
El que quiere subir inventa la escalera.
Cuidados ajenos, matan al asno.
Cada panadero blasona de sus panes.
Faena acabada, faena pagada.
Ajo cebollino, para con vino.
A casa de tu tía, entrada por salida.
El agua hace flotar el barco, pero también puede hundirlo.
Malo por malo, mi mujer es buena.
Bien se puede creer, pues jura y no revienta.
Al son que me tocan bailo.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
Parto largo, y parto malo, hija al cabo.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
El que no ha visto que vea y el que ya vio que compare.
Corrido va el abad por el cañaveral.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
A las barbas con dinero, honra hacen los caballeros.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Cada necio quiere dar su consejo.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
Moza dominguera no quiere lunes.
Antes el trabajo era una maldición, hoy una obsesión.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Flaco hombre, mucho come.
Todo lo que corre nada y vuela, a la cazuela.
Bromas pesadas nunca sean dadas.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
Los jovenes ricos, saben el precio de todo, pero el valor de nada.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
La remilgada de Jurquillo, que lavaba los huevos para freírlos.
El que todo lo quiere vender, presto quiere acabar.
El agua derramada es difícil recogerla.
Cabeza fría, pies calientes y culo corriente, dan larga vida a la gente.
Donde hay humo no hay [[escarcha.
Hacer una montaña de un grano de arena.
Mujer mayor, es la mejor.
Abril, aguas mil y todas caben en un barril.
Madre que no cría, no es madre, sino tía.
Donde aprietan, no chorrea.
El tiempo todo lo amansa.
Con pan, hasta las sopas.
Consejo de padre, guárdelo el hijo con siete llaves.