El que asno se fue a Roma, asno se torna.
Errar es humano.
A la hija mala, dineros y casalla.
La bonanza amenaza borrasca
Más ata pelo de coño que maroma de barco.
A mala suerte, envidia fuerte.
Cada palo que aguante su vela.
Barco sin cubierta, sepultura abierta.
La primera señora, la segunda escoba.
Las gaviotas, mientras más viejas más locas.
Unos tener tanto y otros tan poco, propio es de este mundo loco.
La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
El que no cojea, renquea.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Mal acabará quien pretenda adentrarse en el futuro, ignorando lo que sucedió en el pasado, porque entonces no vivirá el presente.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
No te alabes antes de que acabes.
Río, señor, horno, mulo ni molino, no lo tengas por vecino.
Da de comer a un hombre y te obedecerá.
Sementera temprana, de cien una vana.
Váyase lo ganado por lo perdido.
El que se viste con lo ajeno, en la calle lo desnudan.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
A persona lisonjera no le des oreja.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Agrada y te agradarán.
A mal viento va esta parva.
Quien habla sin razonar, mucho lo ha de lamentar.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría.
Quien hizo el cohombro que lo lleve al hombro.
Buena es la linde entre hermanos.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
El bien no se sabe fuera del hogar, mientras que el mal se transmite a la lejamía.
A invierno lluvioso, verano abundoso.
Una pulgada de tiempo es una pulgada de oro.
Una pequeña piedra es a veces suficiente para volcar un gran carro
Cultiva centeno, mientras brilla el sol.
El desdichado va por agua al río, y encuentra el cauce vacío.
Lo que vas a gastar en el adivino, mejor gástatelo en vino.
Sin trabajo no hay recompensa.
Cuando tres marchan juntos tiene que haber uno que mande.
Casa de muchos, casa de sucios.
A la guerra, con la guerra.