Más quiero tener asno que caballo de regalo.
No hay mujer sin pero, ni sin tacha caballero.
Brasero que calor no da, ¿para qué está?.
La fortuna es madrina de los necios.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
Buena olla y mal testamento.
Al saber lo llaman suerte.
Todos los hombres son sabios; unos antes, los otros, después.
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
A quien das de yantar, no te duela dar de almorzar.
No temas de ser lento, teme solo a detenerte.
El último que se pierde es la esperanza.
Piénsate mucho a quien escoger como amigo, pero piénsalo aún más cuando decidas cambiarlo.
Lo que con ansia se alcanza, a la larga, también cansa.
De lo bendito, poquito.
El fruto prohibido es el más apetecible.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
El hombre acucioso y fuerte. no confía Solo en la suerte.
La lengua resiste porque es blanda; los dientes se quiebran porque son duros.
El que carece de ideas, hace suyas las ajenas.
El lo que se pierde, se aprende.
Es de los enemigos, no de los amigos que las ciudades aprendan la leccion de construir murallas altas.
Disfruta hoy, es más tarde de lo que crees.
Agua de enero, hasta la hoz tiene tempero.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
Más vale "alli corrió", que "alli murió".
Ramos mojados, ésos mejorados.
El trabajo cazurro, solo es para los burros.
Lo prestado está a la vera de lo dado.
A carrera larga, cada galgo se queda en su puesto.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Es tonta la oveja que va a confesarse con el lobo.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Guarda pan para Mayo y leña para todo el año.
La razón es de quien la tiene.
Quien sabe esperar, sabe lograr.
No hay bonita sin "pero", ni fea sin gracia.
A quien espera, su bien llega.
No hay moza fea ni moneda de oro que tosca sea.
Los ricos viven de sus millones y los pobres de sus ilusiones.
Miente una sola vez y no te creerán después aunque digas la verdad.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Esta como las agujas pendiendo de un hilo.
Cada uno donde es nacido, y bien se está el pájaro en su nido.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Grano a grano, se llena el granero.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
El necio no escarmienta sino en su cabeza.
Tarde en casar y malcasar, son a la par.
De lengua me como un plato.