Ir de capa caída.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Si vives de fiado, vives señalado.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
La vida no vale nada, pero nada vale tanto como la vida.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
Cuando el diablo canta, contento está el infierno.
Miren quién habló, que la casa honró.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Caballo que a treinta pasos ve una yegua y no relincha es que está malo o le aprieta la cincha.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Jugar al abejón con alguien.
Si clamares a la inteligencia, Y a la prudencia dieres tu voz; Si como a la plata la buscares, Y la escudriñares como a tesoros, Entonces entenderás el temor de Jehová, Y hallarás el conocimiento de Dios. Proverbios 2:3-4-5
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Músico pagado no toca bien.
Como no soy río, atrás me vuelvo.
El que al asno alaba, tal hijo le nazca.
La mujer finge más que miente; el hombre miente más que finge.
Conquistada la madre, segura está la hija.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
Más fea que una patada en la canilla.
A quien nada quiere, todo le sobra.
La lengua es el azote del culo.
Con la verdad como compañía se va a todos los sitios, incluso a prisión.
Por pedir, nada se pierde.
El buen vino sugiere buenos pensamientos y el malo perversos.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
Casa en esquina, o muerte o ruina.
Cuando me dan lo que quiero, tengo un genio como un cordero.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
Ver un buey volar, a muchos necios oí afirmar.
El que habla de la mar, en ella no suele entrar.
Si da el cántaro en la piedra, o la piedra en el cántaro, mal para el cántaro.
Con hermosura sola no se pone la olla.
Hay que masticar las palabras más que un pedazo de pan.
Cuando el niño dienta, la muerte tienta.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Media vida es la candela; pan y vino vida entera.
La mujer golosa o puta o ladrona.
Agua al higo, que ha llovido.
La cama guarda la fama.
Madre vieja y camisa rota no es deshonra.
Hacer oídos de mercader.
Boda sin borracho tenla a milagro.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.