Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
Donde no hay, pon y encontrarás.
Lo que es obvio, no es necesario que sea explicado.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Hablar a calzón "quitao".
Por los cuernos se agarra el toro.
Quien envidioso fuere, antes de tiempo fuere, antes de tiempo muere.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
Boda sin borracho tenla a milagro.
¿Qué estás tomandooo ? Gallo, nuestra cerveza.
El cerebro es embustero; el corazón verdadero.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
El que ve la mota en el ojo ajeno, vea la viga en el suyo.
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
El Abad debe cantar, y el acólito acompañar.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Juego que tiene quite, no tiene pique.
De dos bienes, el mayor; de dos males, el menor.
La cama guarda la fama.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Cuando un perro ladra a una sombra, mil perros más hacen de ella una realidad.
Contra peón hecho dama, no para pieza en tabla.
Madrid, nueve meses de invierno, y tres de infierno.
El derecho de los pobres no es más que llanto
No vendas el sol para comprar una bombilla.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Dar a guardar las ovejas al lobo.
No te creas caballero porque te llamen don Dinero.
La paciencia es un árbol de raíz amarga pero de frutos muy dulces.
Haz aquello que quieras haber hecho cuando mueras.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Los hijos son lo que la madre quiere.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Un amigo trabaja a la luz del sol, un enemigo en la oscuridad.
La muerte es flaca y no ha de poder conmigo.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Crea fama y acuéstate a dormir.
La muerte todo lo ataja.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
Todo es nada lo de este mundo, si no se endereza al segundo.
El doctor, a los malos desespera y a los buenos consuela.
No puedes privar alagua de correr y a los perros de ladrar.
Fango que se mueve, a demonios hiede.
Que cada sacristán doble por su difunto.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
Ruin es quien por ruin se tiene.
Aquella es bien casada, que no tiene suegra ni cuñada.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.