Del falso bien viene el auténtico mal
Piensa que vengo de arriar jutes con pistola
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Dios en el cielo, en la tierra, el dinero.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
La paciencia es agria, pero tiene una fruta dulce.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
Decir es de charlatanes; hacer es de hombres formales.
Algo sabe el que no sabe, si callar sabe.
La cabra siempre tira al monte.
Por San Pedro, cada pastor con su rebañuelo.
Nadie debe avergonzarse de preguntar lo que no sabe.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
Cada gallina a su gallinero.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Dos que se quieran con uno que coma basta.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
En San Antón dijo el gallo a la gallina pon.
En mentando el ruin de Roma, por la puerta asoma.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Lo barato es caro y lo caro es barato.
Las botas del diablo no hacen ruido.
Cada cual en su corral.
Quien comete muchas injusticias, busca su propia ruina.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Los hijos de Verdolé, que le enseñan a su padre a joder.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Cantar bien es de pocos, cantar mal es de locos.
Dios repudia al que falsea las palabras; su gran abominación es el pendenciero de vientre.
Agrandado como alpargata de pichi.
Quien se quemare, que sople.
Cría buena fama y échate a dormir; críala mala y échate a morir.
Más matan cenas que guerras.
Pobre, feo y trillador; pide que te ayude Dios.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Que Dios me libre de los listos, que de los tonto ya me libro yo
Alabar y callar para medrar.
Por los Santos, siembra trigo y siembra cardo.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Ir de capa caída.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Si vives de fiado, vives señalado.