El que afloja tiene de indio.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
Las palabras de oro van a menudo seguidas de actos de plomo.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Hay golpes tan fuertes en la vida, yo no sé!
Estas son de mi rodada.
La Cruz, la viña reluz.
Cada cual a lo suyo.
La sugestión obra.
Una cosa es el amor y el negocio es otra cosa.
A consejo ido, consejo venido.
Matar pulgas a balazos.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
Los placeres más dulces no están exentos de dolor
Yegua cansada, prado halla.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
El buey solo bien se lame.
Recuerda que vives en la sombra de tu vecino.
Boca de verdades, cien enemistades.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
La niñez se va para lejos; si vuelve ya estamos viejos.
Como poroto de la chaucha.
Buey viejo no pisa mata, y si la pisa no la maltrata.
El amor reina sin ley
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
Manden unos, manden otros, los tontos siempre nosotros.
Al que temprano levanta, nunca le faltan abarcas.
Una buena mañana hace buena la jornada.
Amor, tos y humo no se pueden esconder
Bien urde quien bien trama.
Embustes y cuentos, de uno nacen cientos.
A la ruin oveja la lana le pesa, y al ruin pastor el cayado y el zurrón.
El hombre casado, ni frito ni asado.
El que no chilla, no mama.
El ladrón no roba jamás una campana.
Ten rebaño de cabras, si hay muchos hijos para guardarlas.
En casa donde hay suegra, no hay hora buena.
Cuando el león muere, encima le mean las liebres.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Madeja enredada: quien te madejó, ¿por qué no te devanó?.
A la mala costumbre, quebrarle la pierna.
Cólera de amantes resurgir del amor
La paz con una porra en la mano es la guerra
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Si los rezos de un perro fuessen contestados, lloverían huesos del cielo.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Burlas de manos, burlas de villanos.