A cada paje, su ropaje.
Averiguelo, Vargas.
Casa en que no hay un viejo, no vale un arvejo.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Dichoso el burro que en el camino le quitan la carga.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Bella o fea que sea, no la tengas jamás en compañía.
Costumbre mala, desterrarla.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
Hay quien no ve su camino.
Mal agüero, antes las berzas que el granero.
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Si quieres que tus sueños se hagan realidad ¡despierta!.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Una flor no hace primavera.
Arregostóse la vieja a los berros; no dejó verdes ni secos.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Hace más ruido un árbol cayendo que un bosque creciendo.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
Madre, ¿para quién son esas sopirritillas?. "Para tu padre". ¿Para mi padre son esos sopirritones?.
En cada pago, su viña, y en cada barrio, su tía.
Quien no arde en llamas no inflama
El hombre al mendrugo, y el buey al yugo.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Quien vende barato vende doblado.
Faltriquera abierta, el dinero se vuela.
El arado rabudo, el arador, barbudo.
No quieras nunca buenos comienzos.
Del amor al odio, solo hay un paso.
Quien no sabe, no vale nada.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
Cuando naciste tú llorabas y todos alrededor sonreían. Vive la vida de modo que cuando mueras tu sonrias y todos alrededor lloren.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
El diez de Abril, al cuco verás venir.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Mal me quieren las comadres, porque les digo verdades; mal me quieren las vecinas, porque les digo mentiras.
Quien ha hecho treinta puede hacer treinta y uno
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Cabra que cojea, o mal come, o mal sestea.
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
Es lo peor poner a un indio a repartir chicha.
La mar que se parte, arroyos se hace.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
Hay tres cosas que no se pueden ocultar: el humo, el amor y un camellero con su camello por el desierto.