El gallo bueno, canta igual en su corral que en el ajeno.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Madre e hija caben en una camisa; suegra y nuera, ni en una talega.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Te conozco mascarita
El rico es superado por quien se levanta pronto por la mañana
A quien no tiene padre ni madre, Dios le vale.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Nunca se olvidan las lecciones aprendidas en el dolor.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Tres pueden decidir de forma satisfactoria si dos están ausentes
Ningún amigo como un hermano, ningún enemigo como un hermano.
Demasiada amistad genera enfados
Aun los tontos dicen a veces algo sensato.
Agua de bobos, que no llueve, y nos calamos todos.
Barco en varadero, no gana dinero.
Llorara la madre al hijo, más que la nieve al granizo.
Un manjar continuado, enfada al cabo.
Cochinillo de Febrero, con su padre al humero.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
Secreto de dos, guardado; de más de dos, en la calle echado.
No expongas a tu amigo a las iras de tu enemigo
Leerle a uno la cartilla.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
Solo los pies del viajero saben el camino.
Oye los consejos la vieja como el gotear de las tejas.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
Le dijo la rana al pez: "no me pillarás otra vez".
Por San Antón, gallinita pon; y por la Candelaria, la buena y la mala.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Los hombres dan a los amigos la alegría, y a sus mujeres, la murria
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
A la rana no le gusta que se sepa que fue renacuajo
No llores como mujer, lo que no has podido conseguir como hombre!
Un regalo tan insignificante como una pluma de ganso enviada desde lejos tiene mucho sentido.
Después de toda oscuridad hay luz.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
No falta de que reirse.
Que en el año nuevo lleves la mano derecha extendida siempre para ofrecer amistad, nunca para pedir.
Sucede en un instante lo que no sucede en un año
El Rey es poco para su porquero.
Raras veces es mal año en campo bien sembrado.
Cuando el árbol está desarraigado, las hormigas lo toman por asalto.
Cada agujetero alaba sus agujetas.