Ir de trapillo.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Quien debajo de árbol se guarece, dos veces se moja.
A toda ley, boñiga de buey; y si es flaca, boñiga de vaca.
El mal del milano, las alas quebradas y el pico sano.
Alabanza propia, mentira clara.
A Dios rogando y con el mazo dando.
Sigue a tu amigo y ve a Gangnam.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
El que tiene narices, no manda a oler.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Lo pasado, pasado, borrón y cuenta nueva.
No canta mal las rancheras.
La plata no hace la felicidad...pero ayuda.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Hoy arreboles, mañana soles.
Nunca lamentes que te estas haciendo viejo, porque a muchos les ha sido negado ese privilegio.
El que a burros favorece, coces merece.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
Lo que haces, encuentras.
A la leche, nada le eches; pero le dice la leche al aguardiente: ¡déjate caer, valiente!.
A la mujer y a la cabra, la cuerda larga.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Ama a quien te ama, responde al que ama.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
El que tiene más galío, traga más pinol.
Quien no sabe de abuelo, no sabe de bueno.
Parientes pobres y trastos viejos, pocos y lejos.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Cada hombre deja sus huellas.
Rica que con pobre casa, un criado más tiene en su casa.
A cada cañada le llega su añada.
La mujer pare llorando, y la gallina cantando.
Cuando las arañas unen sus telas pueden matar a un león.
A hurón cansado, madriguera nueva.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.
¿Qué hacéis, mosquitos?. Aramos, porque sobre el buey que ara andamos.
El ave de rama en rama, y el numérito a la cama.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
La fantasía es necesariamente inútil
Buenas palabras no cuestan cobre y valen más que plata.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Camina como viejo y llegarás como joven.
Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.