La reunión en el rebaño obliga al león a acostarse con hambre.
El otoño de lo bello, es bello.
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
Un perro sabe donde se tira comida.
El pobre de su pobreza no sale.
Al rebuznar se verá quien no es león
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
A bien te salgan, hija, estos arremangos.
Da a los ricos lo suyo, a los pobres lo tuyo.
Canta el grillo, canta la rana, lo que no se haga hoy, se hará mañana.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
A las armas las carga el diablo y las descargan los imbéciles.
Cada mono sabe de qué árbol se cuelga.
Qué pacaya te echaste encima!
En la paz se cuelga a los ladrones; en la guerra se les honra.
Una buena reputación es como un ciprés, que, una vez cortado, jamás da ya ramas.
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
A gran seca, gran mojada.
Cuentas viejas líos y quejas.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Los azotes duelen según el tamaño del culo.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Cuando un ruin se va, dos vienen en su lugar.
El hombre propone y Dios dispone.
Cuando veas al erizo comiendo madroños, entrado está el otoño.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Quien con mocos va a la guerra con mocos vuelve de ella.
Las mejores correas son las cortadas del cuero ajeno
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Muertos los piojos por hacer Columpio.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Es mejor preguntar dos veces que extraviarse una.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Una vez se engaña a un gitano, dos a ningún cristiano.
Un asno siempre da las gracias con una coz.
El amor refresca como el rocío
No es lo mismo oír decir "moros vienen", que verlos venir.
Dices tu pena a quien no le apena, te quejas a madre ajena.
El que del campo viene, cenar quiere.
Amistad prendida con alfileres, la que se desprende cuando lo quieres.
A rey muerto, principe coronado.
Volverse humo.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Al triste, el puñado de trigo se le vuelve alpiste.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.