Al burro el palo y a la mujer el regalo.
Buen trago, que el difunto no vuelve.
Un pie calzado y otro descalzo
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Después de la liebre ida, palos a la cama.
Peso y medida, alma perdida.
El dinero hace al hombre entero.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Donde bien te quieren irás pocas veces; donde mal, nunca irás.
Al asno no pidas lana.
La esperanza es lo último que se pierde.
Todavía aguas corren profundamente.
Cuando las vigas se rompen se reconstruyen; cuando los hombre mueren se les sustituye.
Quien baila y canta, su pena espanta.
A cada necio agrada su porrada.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
En San Antonio cada pollita pone huevo
A fuerza de constancia y fina intriga, un elefante desfloró a una hormiga.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Gato con guantes no caza ratones.
Manos frías, amor para un día, manos calientes, amor para siempre.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Quien ruega al villano, ruega en vano.
Todo, no importa cuán finamente esté hilado, acaba finalmente saliendo a la luz
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Más labra el dueño mirando que diez yuntas arando.
Quien se quiera matar, que coma coles por San Juan.
De higos a brevas, larga las lleva.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Saber de pobre no vale un duro
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Al mal año, tarria de seda.
Hablar a tontas y a locas.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
La barca pasa, pero el río queda.
De tierra de alacranes, pocos panes.
Cuando Febrero no febrerea, Marzo marcea.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Santo que mea, maldito sea.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
Ni casa en dos lugares, ni paja en dos pajares.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Dar del pan y del palo, para hacer buen hijo del malo.
Hasta que no muera el arriero, no se sabe de quién es la recua.