Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Ruin amigo no vale un higo.
El bien y el mal andan revueltos en un costal.
Mañana te lo dirá la vida.
Nunca sopla viento favorable para el marino que no sabe en qué puerto fondear.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
De escarola y agua bendita, cada uno toma lo que necesita.
Ni ruin hidalgo, ni ruin galgo, ni ruin letrado.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
No me dijeron perro, pero me tiraron el hueso.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
A espaldas vueltas, memorias muertas.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
El beso lo inventó Dios y el diablo lo que viene en pos.
Insistir al que es porfiado, es llover sobre mojado.
Araña de día, carta o alegría.
El corazón no sabe mentir
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
Muy amigos, pero el borrico en la fermoso.
Fue sin querer...queriendo.
Dejar al gato con el pescado.
Pajes; mozos y era Perico solo.
Cuando Mariquita quiere para todo se da maña.
Hablar de la edad y del dinero es conversación de arrieros.
Cuando se enojan las comadres, se dicen las verdades.
Cuando en Diciembre veas nevar, ensancha el granero y el pajar.
A ferias y fiestas, con pollinos y mujeres ajenas.
Septiembre sereno, ni malo ni bueno.
El cobarde es león en su casa y liebre en la plaza.
En San Antonio, la vieja tiró el carrete al fuego.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
Un hombre sabio se recuerda de sus amigos siempre; un tonto, solamente cuando él necesita.
A malos ratos, buenos tragos.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Untar la carreta para que no chirrié.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
El tiempo lo arregla todo
Este es el cuento de María Sarmiento, que fue a cagar y no encontró siento.
Hijos casados, duelos doblados.
La zamarra y la vileza, al que se la aveza.
Si no lloras, Sino sufres, si no te desgarras... no es amor o ¿tienes otra opción?
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
Cosechas de ajos y melones, cosechas de ilusiones.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Aunque ande sin cincha, también relincha.