Las acciones gritan más fuerte que las palabras
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
A "creique" y "penseque" los ahorcaron en Madrid.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Escucha el viento... que inspira
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Vida sin amor, años sin verano
Aire colado, a muchos ha matado.
Trabaja y no comerás paja.
Nunca es tarde si la dicha es buena.
Pan de panadero y agua de regato, hincha la barriga y estira el espinazo.
Quien mucho da mucho recibe.
Cabellos y problemas no faltan nunca.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Donde no hay celos no hay amor.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Canten calandrias o les apachurro el nido.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Perdona el error, pero no lo olvides.
Al fuego porque se apaga, al fraile porque se inflama.
El carbón que ha sido lumbre, con facilidad se enciende.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Beber aquí, beber allí, a la noche borrachín.
Muchos pocos hacen un mucho.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
A grandes penas, pañuelos gigantes.
Cuando el doliente va a las boticas, una persona pobre y dos ricas.
Todo avaro tiene un hijo gastador.
De ahora en adelante yo sere mi propio comandante. (Frase ingenua dicha por los "abuelos" al acabar la mili).
Como tordo viejo en campanario, que de campanadas no hace caso.
El río, por donde suena se vadea.
Con los curas a oscuras nunca te quedes, que aunque llevan refajos no son mujeres.
Los tambores de guerra son tambores de hambre.
¿Quién te enseñó a remendar?. Hijos menudos y poco pan.
Se heredan dinero y deudas
Si ofendes serás ofendido
Tú que coges el berro, guárdate del anapelo.
Variante: A cada pajarillo le gusta su nidillo.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
La mejor leña está donde no entra el carro.
El ceremonial es el humo de la amistad
A mal de muchos, remedio de pocos.
Mandar quiero, aunque sea en un gallinero.
Más vale estar solo que mal acompañado.