El que no se muere joven, de viejo no se escapa.
Caro me lo dan y caro lo vendo.
La que de treinta no tiene novio, tiene un humor como un demonio.
De lo que por sutil se quiebra, no hagas hebra.
La carga cansa, la sobrecarga mata.
Bien merece galardón quien roba a un ladrón.
La mejor fraternidad es la desgracia.
Una uva a ratitos, abre el apetito.
Poco dinero, poco sermón.
Cuando no hay blanditas, le entramos a las duras.
Se conoce la cara de una persona, pero no su corazón.
Nadie se muere en la vispera.
Al perro que es traicionero, no le vuelvas el trasero.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
De aquí a mañana, muchas horas hay.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
Carne a carne, amor se hace.
Pan con vino no emborracha, pero alegra a la muchacha.
El que se traga un hueso, confianza tiene en su pescuezo.
Cama de novios no la tienen todos.
El buey busca la sombra; porque la sombra no lo busca a él.
Altramuces, cuando secos, amargos, y cuando mojados dulces.
Niña, si vas a reuniones, ajustate los calzones.
En el mundo no hay banquete que no tenga fin.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Dale, si le das, que me llamen en casa.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Antaño me mordió el sapo, y hogaño se me hincho el papo.
Quien bien quiere, tarde olvida.
Al trabajo, por su vejez, no le engañan ni una ve.
De solo aire no vive nadie.
Maldición de puta vieja, por do sale por allí entra.
Besa al perro en la boca hasta que consigas lo que quieres
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
La buena suerte, durmiendo al hombre le viene.
El que apurado vive, apurado muere.
El hambre arroja al lobo al bosque.
Más vale acostarse sin cena que levantarse con deuda.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Jamás se desvía uno tan lejos como cuando cree conocer el camino.
Habla de la guerra, pero no vayas a ella.
No puedes impedir que las aves de la tristeza vuelen hacia ti, pero puedes impedir que aniden en tus cabellos.
Dando tiempo al tiempo el mozo llega a viejo.
La lengua es el azote del culo.
Te Conozca, bacalao, aunque vayas 'disfrazao'.
La flor no se conserva roja cien días.
Flor sin olor, le falta lo mejor.
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.