El que todo lo quiere, todo lo pierde.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
Es puro jarabe de pico.
Este afán renovador, cambia malo por peor.
Así como un medicamento amargo cura la enfermedad, las palabras sinceras, que hieren los oídos, benefician el comportamiento.
Cuando fueres a la venta, la ventera sea tu parienta.
Cabrito el de Marzo, cordero el de enero.
Más camina un burro si va frente al pesebre.
El cerdo siempre busca el fango.
Más mueren de hartos que de faltos.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Bailar con la más fea.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
El que no arriesga no gana.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Cuando la colcha está sobre la cabeza, los cónyuges son igualmente ricos
Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre, Y no desprecies la dirección de tu madre; Porque adorno de gracia serán a tu cabeza, Y collares a tu cuello. Proverbios 1:8-9
Hazte ropa una vez al año, pero de buen paño.
Yo como tu y tu como yo, el diablo nos junto.
El amor de lejos, es para los pendejos.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
El injustamente alabado, entienda que es engañado.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
Más mato la gula que la espada.
Ni sábado sin sol, ni moza sin amor.
Atún de ijada y salmón, muchas cosas son.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Estudiante y diablo, una misma casa con dos bocados.
Al que quiera saber, mentiras a él.
Una van de cal y otra van de arena.
Inútil es reprender a quien caso de no ha de hacer.
Quien no tenga pan para Mayo, ni hierba para Abril, no le habría su madre de parir.
No mes dos mortos mata os teus porcos
Cada grumo tiene su humo.
Los nietos son hijos dos veces paridos.
El que con su desgracia se conforma, su dicha se forma.
El tiempo es oro.
Por la peana se adora al santo.
Quien busca mucho, al fin topa, aunque sea una muda de ropa.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Quien no tiene plata, no compra corbata.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
De lo que veas cree muy poco, de lo que te cuenten nada.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
Cuando alguien te hace un daño, búscalo en tu lista de los más favorecidos.
A donde acaba el novio, empieza el marido.
El que ríe de lo que desconoce esta en el camino de ser un ignorante.
Como la espada, así la vaina.
Lo que se da no se quita.