Pólvora y tiempo se vuelan como viento.
Tiene la cola pateada.
El corazón jamás habla, pero hay que escucharlo para entender.
Más vale un pan con Dios que dos con el diablo.
Obispos y Abriles, los más son ruines.
Dios te guarde de trasera de mula y de delantera de viuda.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Eso son otros veinte pesos.
Un día menos, una arruga más.
Quieren ganar indulgencias con escapulario ajeno.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Si encuentras una gran deuda contra un pobre, divídela en tres partes: perdona dos y mantén una.
La belleza y la tontería, van siempre en compañía.
Ni boda pobre, ni mortuorio rico.
Es más terco que una mula.
El juego pone a prueba el oro, y el oro pone a prueba el juicio.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Amor fino y buena mesa no quieren prisa.
Pasar amargura por ganar hermosura.
Casa hecha, sepultura abierta.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
Quien tiene culo de mal asiento, no acaba ninguna y empieza ciento.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
Al hambre no hay pan negro.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Paso a paso se hace camino al andar.
Únicamente los peces muertos nadan con la corriente.
Buena, joven, rica y bella, ¿dónde estella?.
Para gallo sin traba, todo terreno es cancha.
El que da lo que tiene antes de la muerte merece que le den con un canto en los dientes.
Mula vieja y mal comida, no se aguanta la subida.
Agua de mañana, o mucha o nada.
Más caliente que un brasero, la bragueta de un herrero.
Hay que poner remedio a tiempo.
Dueña que mucho mira, poco hila.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
Estás más perdido que un juey bizco.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Vida de campo, hombre sano; vida de pueblo, hombre enfermo.
Buey sin cencerro, piérdese presto.
Quien va a Castilla y deja Aragón, trae dolor de corazón.
Quien lo hereda no lo hurta.
El que paga descansa, pero el que cobra aún más.
El que te presta oídos es porque también quiere hablar.
El que todo lo quiere, todo lo pierde.
Agua enferma, ni embeoda ni endeuda.
Más camina un burro si va frente al pesebre.
Las piedras rodando se encuentran.
El cerdo siempre busca el fango.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.