Quien hace agravios, escríbelos en el agua; quien los recibe, en el corazón los graba.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Con pedantes, ni un instante.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
Allá va la lengua do duele la muela.
Mucho apretar, listo aflojar.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
Hay que tomar el toro por las astas.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
Hablando se saben las cosas, callando se ignoran.
El Abad de Compostela, que se comió el cocido y aún quiso la cazuela.
Invierno buen tiempo para el herrero, el panadero y el chocolatero.
La tierra que me sé, por madre la he.
Este se mete como Juan por su casa.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Escatimar y dar a putas.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Por los cuernos se agarra el toro.
El más feliz parto, tiene algo de "jarto".
Faldas largas, algo ocultan.
De la mala mujer no te guíes y de la buena no te fíes.
Ciertos maridos existen porque ciertas mujeres no han querido quedarse solteras
Quien bien te hará, o se te irá o se te morirá.
Ir a cazar con hurón muerto es desconcierto.
De esperanzas vive el hombre, pero muere de desilusiones.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
Chico catorceño, come como grande y trabaja como pequeño.
El pimiento pequeño es más picante.
Es estólido quien toma, la sátira como broma.
Agua fría y pan caliente, nunca hicieron buen vientre.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Agua beba quien vino no tenga.
Mallorquina, puta fina
Lo que se pierde a la salida del sol se recupera a su puesta.
Comida que mucho hierve, sabor pierde.
Fruta mala, pero ajena, ¡oh, qué buena!.
El que con cojos anda se llama bastón.
El amigo se preocupa de tu cabeza, el enemigo de tus pies
Feliz es el hombre que encuentra un amigo generoso.
Moda y fortuna presto se mudan.
A las mujeres y a los charcos no hay que andarles con rodeos.
Cuando pasan rábanos, cómpralos.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Juego de bolos no lo entienden todos.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.