Nada hay nuevo bajo el sol.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
No comáis caldo de habas, que hace a las mujeres bravas.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
A caballo grande, grandes espuelas.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
Pocas palabra y muchos hechos.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
Tal vendrá que tal te quiera.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Conozco al viajero, por las maletas.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
Ama a tu amigo como a ti mismo
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
A cada ermita le llega su fiestecita.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
Al roble no le dobles.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Es ley la que quiere el rey.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.