La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
A caballo grande, grandes espuelas.
La lengua rompe huesos aunque ella no los tenga.
El crédito fue asesinado por los malos pagadores
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Nada hay nuevo bajo el sol.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Al amigo y al caballo no apretallo.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
Casa en plaza, los quicios tienen de plata.
Yo le digo que se vaya y él desátase las bragas.
Feliz es aquel que aprieta sobre su pecho por una noche o por un año, a una amiga con la faz de luna
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
La carne ha bajado y los pulmones han subido.
De los amigos me guarde Dios, que de los enemigos me guardo yo.
Pocas palabra y muchos hechos.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
El sastre, corte y cosa, y no se meta en otra cosa.
Si buen consejo tomara, otro gallo le cantara.
El danzante tiene cuatro chiquitillos y todos son danzantillos.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
Tal vendrá que tal te quiera.
Fea y con dote, trae a muchos en el bote.
Agua de turbión, en una parte pan y en otra non.
Conozco al viajero, por las maletas.
Envidia me tengan y no me compadezcan.
A cada ermita le llega su fiestecita.
Después de ir a discoteca, rependejo quien no peca.
Ama a tu amigo como a ti mismo
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
Quien del alacran esta picado, de la sombra se espanta.
A suerte mala, paciencia y buena cara.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Hay que tener los pantalones en su sitio.
Oír, ver y callar, para en paz estar.
La humildad es el hilo con el que se encadena la gloria.
Zorra vieja no cae en la trampa.
Al roble no le dobles.
El comer no admite espera, el pagar, la que se quiera.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Es ley la que quiere el rey.
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Bendita la casa aquella que huele a antiguo toda ella.
El amor está oculto como el fuego en la piedra.