Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
De cuarenta para arriba, ni te cases, ni te embarques, ni te mojes la barriga.
Van al mismo mazo.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Quien aprisa sube, aprisa se hunde.
Donde muera una ilusión, siempre nace una esperanza.
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Cada persona es dueña de su silencio y esclavo de su palabra.
Mucho decir veremos, pero nunca vemos.
Para San Antón, busca la perdiz al perdigón.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Aprendo mientras vivo.
Llora tus penas y deja las ajenas.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Pan de boda, duro a las pocas horas.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
El corazón manda en los ojos, y les hace trampantojos.
Hembra cobarde se casa mal y tarde.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Demasiadas velas provocan el incendio de la iglesia
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Hombre que habla campanudo es poco sesudo.
La morcilla reciente, cómela con tu pariente.
De la noche a la mañana pierde la ovejas su lana.
El buen tienpo y el mal tiempo están dentro de nosotros, no fuera.
En un altar deteriorado no se prenden velas.
Faltará la madre al hijo, pero no la niebla al granizo.
El dinero atraviesa el hogar del pobre igual que sopla el viento a través de una cabaña en ruinas.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
El amor es como el agua que no se seca.
Después del gusto, que venga el susto.
Amores de lejos no son parejos.
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
Agua fresca la da el jarro, no de plata sino de barro.
El amor, la picardía y la necesidad hacen buenos oradores.
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Fácil es recetar, difícil es curar.
Gran tormenta, a los débiles amedranta.
Buen amigo es el gato, cuando no araña.
Variante: Caga más un buey que cien golondrinas.
Solo a los locos les gusta la guerra, el mar y el matrimonio.
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
Gallina ponedora y mujer silenciosa, valen cualquier cosa.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
El lechón de un mes, y el pato, de tres.
Si no sabes a donde vas, regresa para saber de donde vienes.
Fía poco y en muy pocos.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.