Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
¡Qué cosa linda sería hurtar, si fuera por los cintos que colgaran!
En cada casa cuecen habas, y en la mía calderadas.
Vendrán por lana y saldrán trasquilados.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
De desgraciados está el mundo lleno.
El paso de la vida, no es atravesar una llanura.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
El tiempo todo lo cura
Ganado suelto bien retoza.
El matrimonio está como un cacahuete, hay que romper la cáscara para ver lo que hay dentro.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Blanco y mojado, sopas de leche.
Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Bien reza, pero mal ofrece.
Quien solo piensa en lo que en su vientre entra, no vale más que lo que de su vientre sale.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
El toro y el melón, como salen, son.
La mala palabra, más que un guijarro descalabra.
La riqueza del rico es su baluarte; la pobreza del pobre es su ruina.
Comida que escasea, bien se saborea.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Si no canta el gallo, cantará la gallina.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Más sabe una suegra que las culebras.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Algo se pesca_ Y llevaba una rana en la cesta.
El bobo todo lo sabe hacer cuando no es menester.
Más vale burro vivo que sabio muerto.
Una cosa son las palabras de los hombres; otra los hechos del Dios.
Criada chafardera, nunca termina su tarea.
Quien tiene noches alegres, ha de soportar mañanas tristes.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Donde lloran esta el muerto.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Hay un tiempo para ir de pesca y otro para secar las redes.
Cuando menos piensa el galgo, salta la liebre.
Heredar hace medrar; que no trabajar.
Porfía mata venado, que no venablo.
Ni huerta en sombrío, ni casa junto al río.
Consejos y muertos, se sabe su valor cuando pasó su tiempo.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Llámome carrasco y donde me pica me arrasco.
Es mejor una mirada al frente que dos hacia atrás.
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Estoy como la tamalera, que me va más, que me va mal; pero como del tamal.
Para que no se espante el borrico por delante.