Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Para que no se espante el borrico por delante.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco
Cada uno limpia la nieve delante de su casa sin preocuparse de la escarcha en el tejado ajeno.
Habló de putas "La Tacones".
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Dar una fría y otra caliente.
Caer para levantarse, no es caer.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
El sueño es alimento de los pobres.
A Salamanca, putas, que llega San Lucas
Reino dividido, reino perdido.
Ara con heladas, que matarás la grama.
¡Mira que dicha, perder el asno y encontrar la cincha!.
A chillidos de cerdo, oídos de carnicero.
Caballo que alcanza, pasar querría.
Viajar con un amigo hace amar la vida
La lluvia no se queda en el cielo.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
Aunque tu mujer haya cometido cien faltas, no la golpees ni con una flor.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
Me picó una araña y me até una sábana.
Quien tiene alforjas y asno, cuando quiere va al mercado.
El arroz ya está cocido.
Con una mentira suele irse muy lejos, pero sin esperanzas de volver.
El hombre tiene un origen y un destino... A menos que lo recuerde, perderá ambos.
Por dinero baila el perro, y por pan si se lo dan.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Irse con la capa al toro, no es para todos.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
Con promesas no se cubre la mesa.
El ocioso e incapaz, carga es para los demás.
A menudo una pequeña chispa logra encender un gran fuego.
Para su casa no hay burro flojo.
Quien en vida echa maldiciones, en la muerte no reza oraciones.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Perdona una vez; pero nunca tres.
Rey determinado no ha menester consejo.
¿Adónde vas, mal?. Adonde hay más.
La mujer es como la guitarra, si no la tocan no suena.
El hábito es una camisa de hierro.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.