Es mejor un feo hago que un hermoso haré
El amor es ciego, pero ve a distancia
Para quien roba un reino, la gloria; para quien roba un burro, la horca.
Mal te quiere quien siempre te alaba y nunca te reprende.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Ser lento en dar es como negar.
Un granuja es suave como el algodon; un estúpido es duro como el hierro.
La primera copa es la de la sed, la segunda por compañía, la tercera por alegría.
Para colmo de males, tratar con animales.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
A la chita callando, hay quien se va aprovechando.
Las personas que tienen muchas faltas, son las que más critican a otros.
Las paredes oyen.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
Carnero, comer de caballero.
La mala paga , aunque sea en paja.
Burlas verdaderas, peores son que agrias veras.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
Domingo, domingo, día de pingo.
El perro viejo no ladra sin razón.
Cual el año, tal el jarro.
Sin pito y sin flauta.
El servil es tu enemigo, tu amigo debatirá contigo.
Favores en cara echados, ya están pagados.
La mejor felicidad, es la conformidad.
Cuando llueve y hace sol, baila el perro y el pastor.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
No puede impedirse el viento. Pero pueden construirse molinos.
De cuero ajeno, correas largas.
El mozo bellaco, tres barbas o cuatro.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Esto de mi casamiento es cosa de cuento; cuanto más se trata, más se desbarata.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Con pelito... no hay delito.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Charlar y no hacer, cacarear la gallina y no poner.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Cada día trae su propio afán.
Aunque estén sin legañas a veces los ojos engañan.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Pan de antedía, vino de año y día; y carne, del mismo día.
Las palabras solo son buenas cuando van acompañadas de las obras.
Blanco y mojado, sopas de leche.
Mejor pocos truenos en la boca y más rayos en la mano.
No hace falta ver los pensamientos; basta mirar la expresión de los rostros.
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.