Necios y porfiados, hacen ricos a letrados.
No hay medicina para el miedo.
Porque los loros no tienen médicos, viven siglo y medio; que si los tuvieran, cincuenta años no vivieran.
Vale mucho más morir intentándolo que vivir toda tu vida lamentándolo.
Las mujeres quieren ser rogadas.
Hay que creer, rajar o desastillar.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Viejo es Pedro para cabrero.
Sale Marzo y entra Abril, nubecitas a llorar y campitos a reír.
No le busques ruido al chicharrón.
A quien te dice que te quiere más que tu mamá o papá, no le creas.
El árbol más fuerte y frondoso vive de lo que tiene debajo.
Si tu dicha callaras, tu vecino no te envidiara.
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.
La más ruin cabra, revuelve la manada.
El llanto alivia el quebranto.
Yo que me callo, me quedo sin gallo.
En Mayo regresa el rebaño.
Por San Antón, la gallina pon.
Cantar bien es de pocos, cantar mal es de locos.
Zurciendo y remendando, vamos tirando.
Trata con escama y tino a los que no beben vino.
Llueve a cargas, que hecho está donde caigas.
Donde no hay viejo, no hay buen consejo.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Del mal paño nunca hay buen sayo.
El año nuevo nos viene anunciando cuando Diciembre se va tiritando.
No hay cambios sin inconvenientes, aun de peor a mejor
El fracasado promete, el triunfador se compromete.
La contradicción es la sal del pensamiento
Mi cerebro es tan grande que a veces se me escurre por la nariz.
Las manos en la rueca, y los ojos en la puerta.
Zurra y más zurra, hasta que la vara se quiebre o caiga la burra¡.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Pájaro durmiente, tarde hincha el vientre.
Comer en bodegón y joder en putería.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
A la que sabes mueras, y sabía hacer saetas.
Donde veas a todos cojear, debes a lo menos renquear.
El hombre teme el paso del tiempo y el tiempo teme el paso de las pirámides.
Solo había una condición para poder alcanzar la paz. Ambos líderes, blanco y piel roja, debían ostentar la misma posición. Pero los blancos no estaban dispuestos a ceder.
El que rompe, paga.
Donde pan comes migas quedan.
El cariño alimenta tanto como el odio consume
El sueño es alimento de los pobres.
Abril concluido, invierno ido.
De tales devociones, tales costurones.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
El cerdo no sueña con rosas, sino con bellotas.
En casa del mezquino, más manda la mujer que el marido.