Quien ama sin placer, quien bebe sin sed y quien come sin hambre, poco vive
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Zamarra vieja, más calienta que una nueva.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
La buena hija dos veces viene a casa.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
A refajo verde, ribete encarnado.
Mala señal es para la moza cuando la llaman señora.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Agua de llena, noche de angulas.
Más confío en el trabajo que en la suerte.
Pocas palabras son mejor.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
Diríjase hacia donde va la pelota, no hacia donde se encuentra.
Llevar adarga para viivir vida larga.
Una buena carrera es mejor que una larga espera.
Con las buenas palabras nadie come.
Cuando el tonto va, ya de vuelta el listo está.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Ni firmes sin leer, ni hables sin ver.
El agua tiene babosas.
Al hombre deshonesto le es útil el azar
Si dieras de comer al diablo, dale truchas en invierno y sardinas en verano.
A capa vieja no dan oreja.
Reniego de la viña que torna a ser majuelo.
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
Más de uno conservaría sus bienes si hubiese sabido que el agua también apaga la sed
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Burro empinado, por hombres es contado.
Las deudas son las mayores enemigas de la prosperidad.
Febrero y las mujeres tienen en un día diez pareceres.
¿Quién le pone el cascabel al gato?.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Casa oscura, candela cuesta.
Siempre queda algo de fragancia en la mano que da rosas.
De grano en grano, se llena la gallina el buche.
Es mejor callar y parecer idiota, que hablar y no dejar la menor duda.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Quien da para recibir no da nada