Toda virtud está siempre entre dos vicios
El buen vino añejo hace al hombre niño y remoza al viejo.
A olla que hierve ninguna mosca se atreve.
A borregos recién esquilados, no les mande Dios viento helado.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Clérigos y cuervos, huélganse con los muertos.
Ya están las migas en la poyata, y el que se descuide no las cata.
Quien hace un cesto hace cien.
Manda, manda, Pedro y anda.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Volverse humo.
A la hija traviesa, con azotes se endereza.
Las maldiciones son como las procesiones; por donde salieron vuelven a entrar.
Hambre larga, no repara en salsas.
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Las tres ces que matan a los viejos: caída, cólico o cursos.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
El hombre débil se ahoga en un vaso de agua
Enero desaloja las camas
Cuando la fiebre declina, tiempo propicio de dar quina.
Una buena mañana hace buena la jornada.
El azul es extraído del índigo y es más azul (fuerte) que él.
Salud, dinero y buen vino, e irme a la gloria de camino.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
Buen año de miel, que van los zánganos a por agua.
Oye, ve y calla, y vivirás vida holgada.
Las lenguas de los que critican son como las patas de las moscas, aterrizan en cualquier cosa que encuentran.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
Casa empeñada, pobre y desamparada.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
El bien que se venga a pesar de Menga, y si se viene el mal, sea para la manceba del abad.
No se llega al alba sino por el sendero de la noche.
Ni boda sin canto, ni mortuorio sin llanto.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz
Cuando suena la almirez, las doce están al caer.
A confite de monja pan de azúcar.
El orgullo no es grandeza, sino hinchazón.
Campo abandonado, fuego proclamado.
Casa junto al río y ruin en cargo no dura tiempo largo.
El amor reina sin ley
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
Ni "arre" que corras ni "so" que te pares.
Hablar por los codos, aburrir a todos.
La felicidad es una recompensa que llega a quien no la busca