Despacio y buena letra, dice el maestro en la escuela.
Zorra que duerme, en lo flaca se le parece.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
Quien es feliz habla poco
La liebre a la carrera y la mujer a la espera.
A quien vive pobre por morir rico, llámale borrico.
Voz del pueblo, voz de Dios.
Año tuero, vaca y muerto.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Cada hombre deja sus huellas.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
Buscar excusas a una idiotez es cometer otra.
Por San Miguel se cata la miel; quien no la catare, le amargare.
El hombre siempre pugna por ir arriba, y el agua, abajo.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Mala noche y parir hija.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Donde hay voluntad, hay un camino.
La puerta mejor cerrada es aquella que puede dejarse abierta.
Los hijos de los buenos, capa son de duelo.
Aramos, dijo la mosca al buey.
Cachetón en cara ajena, cara cuesta la docena.
La mujer que poco vela, tarde hace luenga tela.
Hacer de un camino, dos mandados.
Una deuda, veinte engendra.
Poca hiel corrompe mucha miel.
Si un árbol cae, plantas otro.
Nunca anochece donde se ama.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Culillo de mal asiento, no acaba cosa ninguna y emprende ciento.
No se manda al corazón
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Mala es la llaga que con vino no sana.
Casa de muchos, casa de sucios.
Del bien al mal, no hay ni el canto de un real.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
Con pasteles de esperanza, nunca se llena la panza.
El pez que no se ha cogido es siempre el más grande y el anzuelo siempre el más pequeño
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Amor con amor se paga.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
La mujer que no dice que sí, no vale un maravedí.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Las malas noticias siempre tiene alas.
La sagre es más espesa que el agua.